Son tiempos propicios para el comercio, en particular porque el Gobierno apuntala el consumo. El boom de compras, no obstante, no es comparable con los de la década de 1990 y, por lo tanto, no se prevé un escenario de caída estrepitosa de las ventas. Tal es el panorama que dibujó ayer Carlos de la Vega, presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), quien vino a Tucumán para participar del Ciclo de Conferencias organizado por la entidad que encabeza, junto a la Federación Económica de Tucumán (FET). Sin embargo, De la Vega planteó la necesidad de estar alertas ante los posibles cambios en el escenario mundial que pueden impactar negativamente en la economía argentina. "Hay que cubrirse de los cuellos de botella, entre ellos una eventual baja de los precios de las materias primas y un equilibrio en el sistema de subsidios", acotó.

El titular de la CAC remarcó que es fundamental que se revea la discusión de salarios que presenta ciertas asimetrías entre las distintas regiones del país. "No hablo de bajar los sueldos en el NOA o el NEA respecto de la Capital Federal, sino cumplir un decreto de 2001 que compensa el IVA por aportes patronales", sugirió.

Por otra parte, De la Vega fustigó contra el comercio ilegal. Señaló que se trata de una verdadera competencia desleal y que, en muchos casos, lleva a que un producto pueda ser conseguido a un 50% de su valor, ya que la informalidad no tiene tantos costos como el sector formal. "Hay una creciente preocupación por el avance en el país de la informalidad, no sólo de productos callejeros, sino de comercializadores y hasta clientes que les compran a los que tienen personal en negro", insistió.